sábado, 24 de noviembre de 2012

¿Por qué se lavan los gatos?


Todos sabemos que los gatos utilizan su lengua por todo su cuerpo, y la buena fama de "limpitos" que tienen los gatos, pero ¿sabéis por qué lo hacen?

El gato pasa largas horas dedicadas a lamer su cuerpo por todos lados, incluso en la cabeza, donde no puede acceder con su lengua, utiliza las patadas delanteras, previamente humedecidas con saliva. Y es que, aunque nosotros pensemos que el animal es muy curioso y limpio, en realidad él no piensa en estar limpio. 

Con esa acción que realiza, está realizando múltiples funciones: Eliminación de la suciedad, pelo muerto o parásitos, e incluso relajándose mientras se proporciona un masaje a él mismo. 

Además, con este proceso los gatos también distribuyen alrededor de todo su cuerpo las secreciones de las glándulas de su piel. El gato se está dando un baño con su propio "perfume", que es su única seña de identidad.

Y no es sólo eso, pues todo esto les tranquiliza, y bien podemos ver que tras ver a nuestro gato muy nervioso, se practica una buena "limpieza".

           


Por todo esto, si vemos que el animal no se "limpia" con regularidad es algo raro, pues es un proceso que debe realizar todos los días durante largas horas. 
En las situaciones en que no lo realiza, se debe a que el animal es mayor y sufre "agarrotamiento" y es menos flexible por el paso de los años. Ante casos así es preciso que valore la situación un veterinario.









jueves, 22 de noviembre de 2012

13 alimentos prohibidos para los gatos


Hoy hablaremos de los 13 alimentos que no deberían ingerir nuestros amigos felinos, muy a menudo:


  1. Chocolate: se podría decir que éste alimento es de los más perjudiciales para estos animales. Contiene una substancia tóxica (teobromina) para su organismo. Provoca vómitos, diarreas, altera el ritmo cardíaco e incluso en altas dosis puede provocar hasta la muerte del animal.
  2. Espinas y huesos: Los fragmentos de ambos pueden provocar desgarros y obstrucciones en el esófago e intestino de nuestros gatos.
  3. Leche: A pesar de las creencias, sobre que los gatos deben ingerir mucha leche, esto no debería ser así, puesto que esta substancia no es digerida adecuadamente por ellos. Puede provocar problemas intestinales, como vómitos y diarreas. Mi veterinario, cuando me hice cargo de un gatito de 2 meses me recomendó o comprar leche (“Baby cat milk” de Royal Canin, por ejemplo) o bien, mezclar leche desnatada y agua porque no hay tanta cantidad de leche.
  4. Embutidos y carne asada: Estos alimentos son perjudiciales por tener un alto contenido en sal y poder provocar en el gatito problemas sistémicos e hipertensión.
  5. Alcohol: Puede provocar en los gatos una gran toxicidad provocando distintos problemas de salud, como por ejemplo incontinencia urinaria.
  6. Aguacate: Este alimento contiene una gran cantidad de grasas y azucares, lo que en el animal provoca problemas como pancreatitis y daños en el estómago.
  7. Cebolla, puerro y ajo: Son muy contaminantes, pues contienen una substancia que destruye los glóbulos rojos y provoca anemia.
  8. Cafeína: Les pone muy nerviosos y les altera, puede ser perjudicial para el gato.
  9. Atún (de consumo humano): En realidad no es un alimento tóxico, pero carece de “taurina”, esencial para el funcionamiento de la vista, el corazón y otros órganos del animal. Por ello, existen atunes especiales para estos animales que en los que ha sido añadido esta substancia.
  10. Pasas y uvas: Alteran el funcionamiento renal.
  11. Productos azucarados: Pueden provocar diabetes y por esto es perjudicial.
  12. Frutos secos: Provocan todo tipo de problemas intestinales y digestivos típicos.
  13. Pescado crudo: Provoca deficiencia de vitamina B en el organismo del animal.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Lenguaje felino



A continuación, os vamos a hablar sobre el comportamiento de los gatos, según su posición de la cabeza, las orejas, la cola... Por lo que sabemos, el lenguaje felino es muy complejo.


La cabeza


Comenzaremos por la cabeza.


La posición de la cabeza de un gato nos indica varias cosas:

-Si la cabeza está estirada hacia adelante, el gato nos está pidiendo que lo toquemos, o bien para ver mejor la expresión facial de la persona o de otro gato. El gato nos está saludando.


-Durante un conflicto, un gato confiado elevará su cabeza, mientras que un gato agresivo la bajará. Sin embargo un gato temeroso y agresivo también elevará su cabeza. Para comprender el mensaje, debes mirar el otro extremo del gato: su cola.

La cola


La cola es una herramienta importante para comunicarse con otros gatos y otras especies (como los humanos).


Es muy móvil, de lado a lado, arriba y abajo, con gracia y majestuosidad, rápida o lentamente, o un como látigo.

-Puede enroscarse en un gato que está sentado o durmiendo.
-Si está asustado puede "inflarse".
-Una madre puede utilizarla también como un "juguete" para sus gatitos.


La cola del gato es una expresión de cómo se siente.


-Una cola hacia arriba es una cola feliz.
-Cuanto más baja la cola, más bajo el ánimo de ese gato.
-Un gato enfadado o asustado llevará la cola entre las patas.


Cuando el gato está tranquilamente sentado mirando a algo, y la cola se mueve lentamente, el gato está concentrado en algo. 



Si el gato agita su cola de un lado a otro significa que está molesto y enfadado. El gato podría morder o arañar.

Cuanto más la muevan, mayor será su enojo, por lo que trata esta señal con precaución.


Si mueve la cola muy suavemente significa que está feliz, y probablemente con ganas de jugar.



Una cola recta, vertical y rígida, con la punta hacia un lado, indica que el gato tiene curiosidad o está interesado en algo.



Una cola rígida, completamente vertical, con la punta también derecha, es una demostración de intensa felicidad.

Una cola rígida con la punta que se sacude significa que el gato está algo irritado.


Una cola inflada y arqueada indica que el gato está en una posición defensiva.




Una cola sumisa se parece mucho a una cola enojada en su movimiento de un lado a otro, pero normalmente se posiciona más baja que la cola enojada.



Los ojos



Para un gato, el contacto visual prolongado es una señal de "te estoy viendo", o incluso de amenaza.

El caso típico es cuando recibes la visita de varias personas, y el gato, se acerca a aquella persona a quien no le gustan los gatos.

Los "amantes de los gatos" suelen observar al gato, esperando que éste se acerque para entonces acariciarlo.

Esas miradas de desconocidos son, para el gato, amenazadoras. Sin embargo, la persona a quien no le gustan los gatos no le presta atención, esperando que el gato no los moleste, y el gato al no sentirse amenazado, se acerca a socializar con ellos.


Ojos abiertos ampliamente señala que el gato se siente curioso y feliz.



Ojos entreabiertos son un signo obvio que tu gato está listo para dormir. Sin embargo, si los ojos están entreabiertos pero tu gato está completamente despierto, podría significar que tu gato tiene alguna enfermedad o infección.



Pupilas dilatadas indican que un gato está asustado y a punto de volverse agresivo.


Las orejas

Las orejas del gato son extremadamente móviles.


 Con entre 20 y 30 músculos que la controlan, pueden girar 180º y moverse hacia arriba y hacia abajo.

Pueden colocarse en punta, o achatarse hacia los costados o hacia atrás. 


Las orejas de un gato que está feliz se encuentran hacia arriba y en constante movimiento, y giran en dirección de cada sonido que escuchan.



Los gatos asustados o a la defensiva aplanan sus orejas hacia el costado, como signo de sumisión.


Los gatos que se están peleando también suelen mostrar este comportamiento, para evitar heridas.


Un gato enojado muestra su agresión apuntando sus orejas hacia adelante formando un ángulo.


Los bigotes


Los bigotes no sólo sirven para medir el ancho de los lugares por donde el gato va a pasar, o la proximidad de los objetos, también son móviles y ayudan para determinar el ánimo del gato.


En un estado relajado, los verás levemente hacia un costado. 


Un gato feliz o curioso tiene sus bigotes completamente extendidos.


 A medida que el gato se muestra más interesado en algo, los bigotes se extienden hacia adelante, hasta quedar por delante del hocico.


Si el gato tiene miedo, está irritado, o está enfermo, sus bigotes se echan hacia atrás a lo largo de sus mejillas. 



La boca


Raramente un gato usa su boca como señal de agresión.


Un bostezo puede significar una señal de no amenaza.

Un siseo con la boca abierta demuestra que el gato se siente amenazado y a la defensiva.
Los gruñidos se emiten con la boca apenas abierta.

Otras señales corporales


Ronroneo. La mayoría de las veces significa que están contentos. Sin embargo, a veces un gato ronronea ante la expectativa de que van a estar contentos, como cuando le estás preparando la comida.
En ocasiones, un gato ronronea cuando tiene miedo, o están heridos y con dolor.

Maullido silencioso: Tu gato puede acercarse a ti, girar apenas su cabeza, abrir su boca, y emitir un ruido como un hipo. Es la forma de un gato de decir "Por Favor!".
Frotarse: A veces un gato se frota contra una persona y envuelve su cola alrededor de las piernas. Está tratando de conocer el temperamento de esa persona, y de saber si es amistosa o no. Es una forma de saludo.
Si un gato se frota contra ti con su cuerpo o los lados de su cara, sólo está marcando su territorio.
Sin embargo, si el gato se frota con su frente o su nariz, es una verdadera señal de afecto.
Si le gritas a un gato, y sabe que ha hecho algo malo, se hincarán defensivamente, como dándose por vencidos. Esto es una señal para hacerte saber que él sabe que estás enojado.
Si tu gato está enojado contigo, pueden darse la vuelta y marcharse, con la cola hacia arriba, y sacudir una pierna como diciendo “ahora ya no quiero saber nada de ti"

martes, 6 de noviembre de 2012

Juegos gatunos


El juego en el gato es un método de diversión, y a la vez de aprendizaje, pues con este consiguen desarrollar habilidades que les serán útiles para sobrevivir. 
Durante toda la vida de nuestros amigos los gatos, podemos encontrar diferentes formas de juego dependiendo la edad del animal.




Y seguramente sabréis de que estoy hablando, pues si os fijáis, los gatos desde bien pequeñitos juegan a cazar todo lo que se les ponga por delante, ya sean otros seres vivos o bien cualquier objeto, ya sean calcetines, juguetes y nuestras manos y piernas, que en mi opinión por estas últimas tienen afición. Y eso no es todo, pues de bien pequeñines juega con sus hermanos y eso les ayuda a interactuar con otros seres vivos.
Pues bien, con estas acciones, aunque no lo parezca, el gatito aprende a cazar.
Cuando transcurren las semanas, se puede ver que aparecen nuevas modalidades de juego, entre las que están:

  1. Agazaparse, hacer su típico baile con las patas traseras y abalanzarse sobre la presa.   
  2. Agazaparse y saltar, pero esta vez hacia un objeto que este elevado.
  3. Dar un manotazo a un objeto que esté en el suelo y que este salga disparado para poder perseguirlo.


Aproximadamente las ganas de jugar disminuyen a partir de los cinco meses, debido quizás al completo aprendizaje de todos los movimientos necesarios en su vida diaria. Esto no quiere decir que llegue el momento en que el animal deje de jugar, pues como podéis comprobar los gatos continúan jugando con nosotros, o bien con juguetes y objetos de la casa. O incluso, les dan “ataques de locura” y corren desenfrenadamente por toda la casa, sin importar que obstáculo se les ponga por delante. En estos últimos casos, el animal persigue presas imaginarias o inspecciona que nuestro hogar esté libre de roedores u otros animalillos.

No tengamos miedo de que nuestros grandes amigos jueguen y se vuelvan locos por la casa, pues es una forma de mantenerse despiertos y de divertirse. Pues cómo si no iban a quemar tanta energía que ganan durmiendo horas y horas.

Bienvenidos

Os damos la bienvenida a nuestro nuevo Blog, "Los Gatoflautas". Aquí podrás encontrar todo lo referente al mundo de los gatos (juegos, cuidados, anécdotas...).

Arnold (10 años)


Cariñoso, juguetón e independiente.
Muy selectivo con la comida.

Nala (5 años)

Muy cariñosa y divertida. Independiente.
Le gusta llamar la atención. Es la reina de la casa.

Itxi (4 años) 

Muy inteligente. Independiente. Cazadora.
Líder de la manada.

Muxu (3 años)

Muy independiente. Le gusta estar al aire libre. Poco sociable.

Rockyto (3 años)

Muy asustadizo. Cariñoso con los suyos. Perezoso.

Yiyi (2 años)

Muy cazador. Sociable con otros animales. Amoroso.
Le gusta mucho jugar.

Lilo (1 año)


Muy cariñoso con los casa, pero asustadizo con los de fuera. Muy juguetón.